Cómo hacer frente que un hijo prefiera a un progenitor más que a otro

A los dos años, muchos niños desarrollan fuertes preferencias por todo tipo de cosas: ropa, comida, juguetes y, sí, personas. En un hogar biparental, casi seguro que llegará un día en que el hijo preferirá una madre o padre por encima de otra madre o padre. Aunque este favoritismo es habitual, esperable y adecuado para el desarrollo, también puede ser bastante doloroso.

Las preferencias de los niños suelen ser inconstantes y fugaces, pero a veces duran incluso meses: tal vez tu hijo quiera que solo un miembro de la familia le acueste o solo escuche cuando una persona concreta le lee.

Por muy duro que sea ser rechazado, ser el preferido también puede ser un reto. Puedes sentirte asfixiado, necesitado y aferrado, mientras te preocupas al mismo tiempo por mitigar el dolor que siente tu pareja.

No importa a qué lado te encuentres, confía en que el favoritismo es una fase y ya pasará.

Aquí describimos cómo manejar el favoritismo de los padres:

Intenta no tomártelo como algo personal

Esto es delicado: el rechazo duele y se siente como algo personal, aunque casi siempre no lo sea. De hecho, es una señal de que tu hijo se siente lo bastante seguro en su relación contigo: sabe que le seguirás queriendo y cuidando pase lo que pase. La paternidad es un juego a largo plazo. Sus preferencias pueden cambiar con el tiempo, pero sus relaciones siempre serán una fuente de consuelo si sienten que pueden confiar en ti y en sus otros cuidadores.

Puede resultar tentador decir: «Eso sí que hiere mis sentimientos», y salir de la habitación cuando tu hijo grita a tu pareja en vez de a ti. Pero tu hijo de 2 años aún no está preparado para empatizar de verdad y no comprende que sus palabras y acciones pueden herir profundamente a los demás. Controlar sus propias emociones ya es una tarea ingente para ellos: cargarles con las tuyas es demasiado. Si les parece importante que sepan que te han hecho daño, basta con un simple «Eso no me ha sentado bien».

No hagas recaer la carga emocional sobre tu hijo

Lo sabemos, ser despreciado escuece. La verdad es que un niño de 2 años aún no está preparado para empatizar de verdad, y no entiende que sus palabras y acciones puedan herirnos tan profundamente. Decir «Eso ha herido mis sentimientos» y salir de la habitación puede ser tentador cuando tu hijo grita a tu pareja en vez de a ti. Intenta recordar que comprender y controlar sus propias emociones ya es una tarea enorme para ellos; cargarlos con las tuyas es demasiado.

Si hacerles saber que te han hecho daño te parece importante, un simple «Eso no me ha sentado bien» bastará. Independientemente de lo que diga o haga, intenta mantener la calma, estar presente y no alterarte.

Validar, empatizar y tranquilizar

Cuando tu hijo esté disgustado porque quiere a otra persona, hazle saber que comprendes lo que siente, por duro que sea. «Sé que querías que la abuela se sentara contigo, y es duro para ti que no pueda. Volverá más tarde. ¿Quieres hacerle un dibujo a la abuela mientras esperamos?».

Saber cuándo ceder

Trazar fronteras y establecer límites firmes puede ser útil, pero hay veces en que ceder sólo un poco puede liberar tensiones y ayudar a todos a avanzar.

Si a tu hijo le cuesta mucho una rutina -como la hora de acostarse- con uno de los progenitores, plantéate hacer parte de ella juntos. Así tu hijo sabrá que tú y tu pareja sois un equipo: «Voy a ayudarte a ponerte el pijama y a lavarte los dientes, y luego papá y yo cantaremos juntos tus canciones».

Es fácil suponer que «ceder» crea malos hábitos, pero no siempre es así. A veces, lo prioritario es hacer que tu hijo se sienta seguro y escuchado en el momento. Las transiciones difíciles no siempre son el mejor momento para trabajar los límites.

Programar un tiempo individual con cada padre

El tiempo a solas, siempre que sea posible, es bueno para todos los implicados. Si tu hijo sólo quiere pasar tiempo contigo, intenta establecer deliberadamente un tiempo especial con tu pareja: «Me voy un rato a la tienda para que tú y papá paséis un rato especial juntos. He preparado algunos de tus libros favoritos para que los leas».

Ten paciencia

Este comportamiento cambiará, se detendrá, volverá a empezar y adoptará formas diferentes a medida que tu hijo crezca. Por ahora, la paciencia y la comprensión son las mejores formas de capear el temporal, incluso cuando el comportamiento de tu hijo escuece. Recuerda que no siempre será así ❤️

Más información sobre la investigación

Brown, G. L., Mangelsdorf, S. C., Neff, C., Shigeto, A., Aytuglu, A., & Thomas, C. R. (2022). Configuraciones del apego infantil con madres y padres: Implicaciones para la calidad de la interacción triádica y las preferencias parentales de los niños. Early Childhood Research Quarterly, 58, 155-164.

Umemura, T., Jacobvitz, D., Messina, S. y Hazen, N. (2013). ¿Prefieren los niños pequeños al cuidador principal o al progenitor con el que

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