5 consejos para educar a un niño resiliente

Proteger a tu hijo de la decepción es un instinto natural, sobre todo cuando intentas evitar un ataque de nervios 😉 Pero es útil darle espacio para que supere los retos por sí mismo. Cuando tu hijo de 2 años intenta volver a construir una torre después de que se haya caído varias veces, está desarrollando la idea de que aprender es un proceso y a menudo implica fracasar.

He aquí cómo ayudar a tu hijo a perseverar cuando las cosas se ponen difíciles

1. Préstales tu confianza

Cuando tu hijo se encuentre en una situación nueva o fuera de su zona de confort, muéstrale tu confianza. Por ejemplo, si tu hijo de 2 años está nervioso por su nueva niñera, tu tranquilidad puede ayudarle a sentirse seguro y capaz: «Michael es un canguro maravilloso. Sé que pronto te sentirás mejor y te divertirás con Michael. Estoy deseando darte un abrazo cuando vuelva».

2. Haz una pausa antes de intervenir para ayudar

Ya lo has oído antes, pero merece la pena repetirlo: Deja que tu hijo se esfuerce. Si le cuesta quitar la tapa de un envase de yogur, puede que tu instinto sea hacerlo por él. En lugar de eso, anímale a adoptar un nuevo enfoque. Puedes preguntarle: «¿Qué otra cosa podrías intentar?». O si se trata de una tapa muy complicada, dile: «Yo te la arrancaré». Luego, despégala un poco para que puedan hacer el resto. Estos pequeños éxitos dan a tu hijo confianza en su capacidad para persistir y tener éxito.

3. Di «pronto» y «todavía» cuando se atasquen

Cuando tu hijo no pueda hacer algo, recuérdale que puede hacerlo, pero todavía no: «Te has esforzado mucho para montar en patinete. Con un poco más de práctica, pronto montarás». Esto les asegura que el esfuerzo merece la pena aunque no lo consigan de inmediato.

4. Llamar la atención sobre sus éxitos

Al final del día, recuérdale un momento en el que persistió o superó un reto: «Recuerdo cuando estabas tan frustrado en la cena: ¡los guisantes no entraban en el tenedor! Seguiste intentándolo y encontraste una solución». Reconocer su esfuerzo puede ayudarles a sentirse capaces y destacar el valor de la persistencia.

También puedes dejar que tu hijo escuche una «conversación» que mantienes con su peluche favorito: «Marcus ha hecho hoy algo muy difícil. Ha puesto él mismo todos los platos de la cena en la encimera y ¡hasta se ha acordado de lavarse las manos después! Estoy muy orgullosa de él».

5. Señala los «sentimientos de entonces» y los «sentimientos de ahora»

Una gran parte de la resiliencia consiste en ser capaz de superar los sentimientos difíciles. Menciona cómo se sentían antes y cómo pasó ese momento: «Te sentiste muy frustrado cuando no pudiste ponerte las botas de lluvia. Fue un sentimiento duro. Te las pusimos juntos y chapoteaste en los charcos. ¿Te ayudó eso a sentirte mejor?»

Ten en cuenta que la capacidad de tu hijo para adoptar una perspectiva aún está en desarrollo y que, a veces, puede resultar difícil adoptar su propia perspectiva de las primeras horas del día. Puede que nieguen haber estado disgustados o tristes. Si eso ocurre, quizá debas esperar un par de semanas antes de volver a intentar esta estrategia con tu hijo.

Más información sobre la investigación

Masten, A. S., y Barnes, A. J. (2018). La resiliencia en los niños: Perspectivas de desarrollo. Niños, 5(7), 98.

Zolkoski, S. M., y Bullock, L. M. (2012). La resiliencia en niños y jóvenes: Una revisión. Revista de Servicios para Niños y Jóvenes, 34(12), 2295-2303.

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Posted in: 2 años, 31 - 33 meses, Gestionar las emociones, Emoción y comportamiento social

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