Cómo iniciar a tu hijo en los beneficios de la música (sugerencia: es más fácil de lo que crees)

Child playing with Pat Bells from The Music Set

Es posible que hayas oído que la música es buena para el cerebro de tu hijo, pero ¿puede realmente marcar una diferencia tan patente? La respuesta breve es sí. Hay buenas razones para iniciar a tu hijo en la música a una edad temprana, y puede resultar más fácil de lo que crees  😉

Qué dicen los estudios sobre el efecto de la música en el desarrollo cerebral

Se ha demostrado que la exposición temprana a la música mejora muchas habilidades preparatorias para el colegio, como las matemáticas, el lenguaje y la función ejecutiva. Esto es lo que debes saber sobre cómo la música puede aportar beneficios para el cerebro de tu hijo: 

Existe una conexión precoz e importante entre las matemáticas y la música. Las investigaciones sugieren que los bebés y los niños pequeños pueden ser capaces de ver y oír patrones de forma innata. Incluso los recién nacidos empiezan a notar patrones cuando se les tranquiliza meciéndoles, dándoles palmaditas y cantándoles. Este vínculo temprano puede influir en el aprendizaje futuro: escuchar música con un ritmo constante puede hacer aumentar la atención de los niños pequeños ante una actividad matemática.

Interactuar con la música puede desarrollar la capacidad de raciocinio. El raciocinio espacio-temporal es una forma de resolución de problemas que implica utilizar nuestra mente para imaginar, visualizar y manipular mentalmente objetos. Los niños pequeños utilizan esta capacidad de raciocinio cuando construyen torres de bloques o resuelven sus primeros rompecabezas. Se trata de un conjunto de destrezas necesarias en todo tipo de ocupaciones, desde la pintura y el diseño gráfico hasta la ingeniería y el urbanismo. Los estudios demuestran que tocar música puede potenciar estas habilidades, ya que el niño aprende a traducir ideas abstractas (como las notas de una partitura) en sonidos, ritmos y canciones. 

Involucrarse con la música puede ayudar a los párvulos a pensar antes de actuar. Seguir instrucciones es un componente importante de la música: tu hijo aprende a empezar y parar, a tocar alto o bajo y a hacer el sonido correcto tocando esta nota y no aquella. Este juego musical puede ayudar a reforzar la inhibición del niño, una función ejecutiva que incluye habilidades como el control de los impulsos y la regulación emocional. Las investigaciones demuestran que los niños pequeños que aprenden a tocar un instrumento pueden desarrollar estas habilidades más rápidamente.

Los niños que tocan instrumentos musicales a una edad temprana pueden tener mejores habilidades lingüísticas. Puede que haya una razón por la que utilizamos la palabra «lectura» para describir el modo en que un niño se relaciona con los libros y la música. Las dos destrezas están estrechamente relacionadas: ambas requieren que entendamos cómo pueden combinarse los símbolos para crear algo nuevo, como cuentos o canciones. Los estudios sugieren que el uso de rimas y música a una edad temprana puede estar relacionado con un aumento del vocabulario y la capacidad lectora. 

La música hace que los niños se muevan. Según las investigaciones, los bebés y los niños pequeños suelen moverse más cuando escuchan música que cuando escuchan voces. La música les da la oportunidad de practicar tanto la motricidad gruesa como la propiocepción, es decir, la comprensión de dónde se encuentra su cuerpo con respecto al espacio. Aprender a tocar un instrumento a una edad temprana también puede potenciar la motricidad fina de tu hijo. 

Cómo ayudar a tu hijo a interesarse por la música, tanto si eres música como si no 

No hace falta ser escritora para iniciar a tu hijo en el mundo literario, ni tampoco ser música para favorecer el crecimiento cerebral de tu hijo a través de la música. Puedes hacerlo de lo más fácil. He aquí cómo: 

Juega unos minutos de cada vez. Cuando tu hijo era un bebé que aprendía a mantener la cabeza erguida, unos minutos boca abajo le valían de mucho. Iniciarlo en la música es lo mismo. Busca oportunidades para incluir breves sesiones de música en tu rutina familiar diaria. 

Deja experimentar a tu hijo con instrumentos reales. Añade a la rotación de juguetes de tu hijo algunas maracas, campanas pentatónicas e incluso una flauta de pan. O eliminar por entero las conjeturas: El Conjunto musical Lovevery cuenta con seis instrumentos desarrollados por expertos que conocen la música y el desarrollo infantil 

Sigue el ejemplo de tu hijo. Sabemos por la ciencia cerebral que los niños pequeños aprenden mejor jugando. No te preocupes si tu hijo es demasiado inquieto para emular los golpecitos de una campana o si está más interesado en hacer rodar una maraca por la habitación que en sacudirla al compás de un ritmo. Le estás dando las herramientas y el tiempo necesarios para aprender de la mejor manera posible: explorando. ¿Y si no le interesa en ese momento? No pasa nada. 

Recuerda que la música está en todas partes. Tu hijo adquiere las primeras destrezas lingüísticas cada vez que usted le lees un cuento antes de dormir o que le señalas las palabras mientras te ocupas de los quehaceres cotidianos.Busca formas similares de incorporar la música: canta una nana corta y dulce antes de acostarle, habla de cómo un caracol se mueve a paso lento y un guepardo a paso rápido, o convierte una caja de cartón en un tambor. 

Más información sobre las investigaciones

Forgeard, M., Winner, E., Norton, A., & Schlaug, G. (2008). Practicing a musical instrument in childhood is associated with enhanced verbal ability and nonverbal reasoning (Practicar un instrumento musical en la infancia se asocia a una mejora de la capacidad verbal y del razonamiento no verbal). PLoS One, 3(10), E3566.

Geist, K., & Geist, E. A. (2008). Do Re Mi, 1-2-3: That’s How Easy Math Can Be: Using Music to Support Emergent Mathematics (Así de fáciles pueden ser las matemáticas: utilizar la música como apoyo a las matemáticas emergentes). Young Children, 63(2), 20-25.

Geist, K., Geist, E. A., & Kuznik, K. (2012). The patterns of music: Young children learning mathematics through beat, rhythm, and melody (Los patrones de la música: niños pequeños que aprenden matemáticas a través del compás, el ritmo y la melodía). Young Children, 67, 74–79.

Gudmundsdottir, H. R. (2010). Advances in music-reading research (Avances en la investigación sobre la lectura musical). Music Education Research, 12(4), 331-338.

Hennessy, S. L., Sachs, M. E., Ilari, B. S., & Habibi, A. (2019). Effects of music training on inhibitory control and associated neural networks in school-aged children: A longitudinal study (Efectos del entrenamiento musical sobre el control inhibitorio y las redes neuronales asociadas en niños en edad escolar: un estudio longitudinal). Frontiers in Neuroscience, 13, 1080.

Hetland, L. (2000). Learning to make music enhances spatial reasoning (Aprender a hacer música mejora el razonamiento espacial). Journal of Aesthetic Education, 34(3/4), 179–238.

Hewitt, L., Kerr, E., Stanley, R. M., & Okely, A. D. (2020). Tummy time and infant health outcomes: a systematic review (Tiempo boca abajo y resultados de salud infantil: una revisión sistemática). Pediatrics, 145(6), e20192168.

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Shen, Y., Lin, Y., Liu, S., Fang, L., & Liu, G. (2019). Sustained effect of music training on the enhancement of executive function in preschool children (Efecto sostenido de la formación musical en la mejora de la función ejecutiva en párvulos). Frontiers in Psychology, 10, 1910.

Woodruff Carr, K., White-Schwoch, T., Tierney, A. T., Strait, D. L., & Kraus, N. (2014). Beat synchronization predicts neural speech encoding and reading readiness in preschoolers (La sincronización del ritmo predice la codificación neural del habla y la preparación para la lectura en los parvulitos). Proceedings of the National Academy of Sciences, 111(40), 14559–14564.

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