Por qué -y cómo- pedir disculpas a tu hijo tras momentos difíciles
Tu hijo lanza una pelota a la ventana después de que le hayas dicho dos veces que pare. Le arrebatas la pelota y le gritas: «¡TE HE DICHO QUE NO!». Se sobresalta y se pone a llorar. Ahora todo el mundo está enfadado 🙃
Los momentos difíciles ocurren en la crianza, y no siempre puedes manejarlos como quisieras. En lugar de castigarte por una reacción de la que no te sientas orgullosa, puedes aprovecharla como una oportunidad para reconectar y aprender con tu hijo.
Cómo reparar después de perder la calma con tu hijo de 3 años
Es importante reconocer y reparar la «ruptura» -o interrupción temporal de la conexión emocional- en cualquier relación. Los siguientes consejos pueden ayudarte:
Tómate un momento para calmarte. Tu hijo aprende a gestionar sus propias emociones viéndote gestionar las tuyas. Enséñale qué hacer cuando se sienta abrumado y frustrado. Di: «Me siento muy alterado. Necesito un momento para calmar mi cuerpo». Siéntate, ponte las manos en la frente o sobre los ojos y respira unos instantes.
Reconoce los sentimientos de todos. Los grandes sentimientos, como la ira y la frustración, pueden desorientar a tu hijo de 3 años, sobre todo cuando van dirigidos a él. «Estaba frustrado y grité. Eso te dio miedo y te hizo sentir triste». Asegúrales que tus sentimientos no cambian lo mucho que te importan: «Siempre te quiero, aunque esté enfadada».
Discúlpate cuando proceda. Pedir disculpas es un modelo de preocupación por los demás y de responsabilidad por las decisiones que no son las ideales. Utiliza frases como: «Cometí un error» o «Siento haber gritado tanto».
Mantén el límite. Puede que éste no parezca un consejo que te ayude a reconectar con tu hijo, pero recuerda que reparar vuestra relación no consiste en ceder. Si se estaba forzando un límite -como «nada de tirar la pelota en casa»-, valida el enfado de tu hijo al decirle «no», reafirma el límite con calma y rapidez, y luego sigue adelante.
Conecta física, emocional o mediante una actividad. Puede que tu hijo necesite que le consuelen con un abrazo, o puede que necesite un poco de espacio. Síguele la corriente y buscad una actividad que podáis disfrutar juntos: leed un cuento, haced muecas, dad un paseo o sacad unos bloques para construir.
Kit de juego El espíritu libre
¡Tu hijo ya casi tiene tres años! A veces se dice que los tres años es «el año mágico», una etapa en la que florece el lenguaje, crecen la independencia y la curiosidad, y comienzan a definirse las habilidades socioemocionales. Embárcate en esta etapa tan especial con juegos esenciales para apoyar su creciente conjunto de habilidades.
Kits de juego
Libera el potencial de tu hijo con nuestros juguetes diseñados por expertos de The Play Kits.
Más información sobre la investigación
Tronick, E. Z. (1989). Emociones y comunicación emocional en bebés. American Psychologist, 44(2), 112-119. doi:10.1037/0003-066X.44.2.112.
Feldman, R. (2012). Oxitocina y afiliación social en humanos. Hormonas y comportamiento, 61(3), 380-391.
Posted in: Crianza positiva, Paternidad, Emoción y comportamiento social