¿Está tu hijo preparado para una cama de niño grande?

Es natural suponer que un niño pequeño que sale de la cuna está preparado para una cama de niño grande, ¿verdad? No tan rápido 🙃 La transición a una cama es un gran cambio para un niño de 2 años y precipitar el proceso puede ser contraproducente. Entonces, ¿cómo saber cuándo es el momento de hacer el cambio? La experta en sueño pediátrico de Lovevery, Lauren Lappen, ofrece estos consejos:

Cómo decidir cuándo es el momento de pasar de la cuna a la cama

  • A un niño pequeño puede resultarle difícil quedarse en la cama cuando sabe que puede salir fácilmente a jugar o a buscarte. Espera hasta que sientas que tu hijo tiene autocontrol para permanecer en la cama después de estar arropado.
  • Si tu hijo te pide una cama y crees que puede manejarla, puede que haya llegado el momento de sacarlo de la cuna. Esto suele ocurrir hacia los 3 años, pero no siempre.
  • No hay necesidad de cambiar de sitio a tu hijo sólo porque tenga cierta edad. Un niño de 3 años que duerme feliz en su cuna está descansando bien y, con suerte, tú también.
  • Puede que tengas la tentación de pasar a tu hijo a la cama cuando empiece a aprender a ir al baño. Pero es probable que no se levante por la noche para ir al baño durante un tiempo. Aunque permanezca seco durante el día, el aprendizaje nocturno del orinal suele llevar mucho más tiempo. El cambio a la cama y el aprendizaje del orinal son dos grandes transiciones, y es mejor hacer una cada vez.

Consejos para pasar de la cuna a la cama

  • Unos 3 ó 5 días antes de hacer el cambio, haz saber a tu hijo que pronto dormirá en una cama nueva. Haz un calendario de cuenta atrás para mostrarle visualmente cuándo ocurrirá.
  • Explícale que su nueva cama no tendrá paredes como su cuna, pero que sigue siendo importante que se quede en su cama cuando llegue la hora de dormir. Puedes darle a tu hijo un mantra corto para que lo repita y lo practique: «Me quedo en la cama hasta que mamá y papá vengan a buscarme». Comprender que una cama también tiene sus límites, aunque no tenga barandas como la cuna, para tu hijo supone realizar un cierto esfuerzo cognitivo, por lo que puede que tengas ir repitiéndoselo hasta que lo comprenda.
  • Los expertos recomiendan mantener el nuevo colchón de un niño pequeño a no más de un metro del suelo. Puedes probar a poner el colchón de la cuna directamente en el suelo o introducir un colchón de cama gemela sin su armazón.
  • Considera la posibilidad de colocar el nuevo colchón o la nueva cama infantil de tu hijo en la misma parte de la habitación que su cuna, para mantener la coherencia. También podrías colocarla en un rincón acogedor para crear una sensación de seguridad ❤️
  • Lee libros como «En mi propia cama» para ayudar a tu hijo a comprender lo que ocurrirá: Se meterán en la cama y dirán buenas noches, y luego se quedarán en su cama hasta que vengas a buscarles por la mañana.
  • Invita a tu hijo pequeño a que te ayude a elegir unas sábanas nuevas y una manta para su nueva cama. Dale a elegir entre dos o tres estampados diferentes.
  • Sigue tu rutina habitual para acostarte. Intenta hacer cada paso de la rutina en el mismo orden para mantener la coherencia.
  • Evita hacer más de una gran transición a la vez. Hacer el cambio a la cama ya es algo grande, así que espera a dejar el chupete o a empezar el aprendizaje del orinal.
  • Anima a tu hijo a enseñar su nueva cama a las visitas.

Considera nuevas precauciones de seguridad

Cuando tu hijo puede levantarse libremente de la cama, su habitación -y potencialmente toda tu casa- está ahora abierta para él. Algunas consideraciones de seguridad a tener en cuenta:

  • Una puerta para bebés en la puerta de su habitación se considera un peligro en caso de incendio. En su lugar, considera la posibilidad de utilizar un monitor de vídeo para vigilarlos.
  • Para que la habitación sea lo más segura posible, comprueba que no haya peligros como cables, cortinas, enchufes sin tapa, animales domésticos, escaleras y agua accesible. Asegúrate de que todos los muebles grandes están bien atornillados o son estables.
  • Una litera suena emocionante, pero incluso con barandillas, la Academia Americana de Pediatría recomienda esperar al menos hasta los 6 años para dejar que tu hijo suba a la litera superior.

Ten paciencia con tu hijo y también contigo

Es posible que a tu hijo no le guste la cama de inmediato, y no pasa nada. Incluso los niños que al principio muestran entusiasmo pueden sentirse nerviosos o inseguros durante las primeras noches en su nueva cama. Con paciencia y ánimo, tu hijo pronto se sentirá cómodo. ❤️

Author

Team Lovevery Avatar

Team Lovevery

Visit site

Posted in: 2 años, 25 - 27 meses, 28 - 30 meses, 3 años, 31 - 33 meses, 34 - 36 meses, Independencia, Ir a la cama, Rutina, weekly-series, Alimentación, sueño y cuidados

Keep reading