Por qué los instrumentos reales son los mejores juguetes musicales para los niños pequeños

Los niños pequeños suelen sentirse atraídos por la música, ya sea bailando la canción que suena en el supermercado o haciendo ruido con una maraca casera. Y las investigaciones demuestran que los niños que aprenden a tocar un instrumento a una edad temprana muestran una mejora en el raciocinio, el lenguaje y la motricidad fina.

Hay muchos juguetes que pueden aprovechar la curiosidad innata de tu hijo por la música, pero no todos están hechos por igual. Para aprovechar al máximo las posibilidades del juego musical, busca juguetes que imiten a instrumentos reales. Los mejores de entre ellos:

  • Ayudarán a tu hijo a empezar a componer música de verdad. Los juguetes musicales que tocan una canción pulsando un botón pueden captar el interés de tu hijo, pero no le enseñan nada sobre cómo hacer música. Los instrumentos reales permiten a tu hijo experimentar con conceptos musicales como el tono, el ritmo y las escalas.
  • Fomentarán el juego abierto. Los niños pequeños suelen jugar con instrumentos musicales reales a fin de explorarlos. Se deleitan con los sonidos que pueden hacer al agitar una maraca, tocar una campana o soplar una flauta de pan. Cuando tu hijo toca una campana y escucha un sonido, y luego toca otra campana para obtener un sonido diferente, es capaz de concebir nuevas conexiones en su cerebro. Esto hace que quieran avanzar.
  • Harán que se mueva al compás del ritmo. Según las investigaciones, los bebés y los niños pequeños se mueven más cuando escuchan música que cuando escuchan voces. Balancearse y bailar al compás de un ritmo puede ayudar a trabajar el sentido de la propiocepción del niño, es decir, la comprensión de dónde se encuentra su cuerpo y cómo se mueve dentro de un espacio. Los instrumentos que tu hijo puede llevar fácilmente de una habitación a otra le animan a practicar su motricidad mientras juega. 
  • Produce un sonido agradable ❤️ Los instrumentos que producen música real son estupendos para tus oídos, y para los de tu hijo. A los niños les puede costar aprender a manipular un instrumento nuevo para tocar una nota. Los mejores instrumentos recompensan ese esfuerzo con un sonido auténtico que les ayuda a sentirse exitosos desde el principio. 
Es un hecho: los estudios demuestran que tocar un instrumento puede mejorar la capacidad de raciocinio de los niños.

Los 6 mejores instrumentos para niños pequeños y párvulos

Para ayudar a eliminar las conjeturas a la hora de elegir los instrumentos adecuados, hemos trabajado con expertos en música y desarrollo infantil para crear el Conjunto musical Lovevery. Esto es lo que incluye, junto con algunas formas de jugar: 

Sonajeros y maracas

Hay una razón por la que los juguetes sonajeros son generalmente el primer instrumento para bebés y niños pequeños: son fáciles de usar y pueden dar información inmediata a tu hijo sobre causa y efecto. Las Maracas apilables Alto y Bajo utilizan cuentas de dos tamaños diferentes para que tu hijo experimente con sonidos y volúmenes variados. Además de agitarse, pueden apilarse, enrollarse o golpearse fácilmente.

3 formas de jugar con las maracas:

  • Marcar un ritmo. Junta dos maracas e invita a tu hijo a probarlas. Como reto, crea un ritmo sencillo para que tu hijo lo imite, como lento, rápido, rápido, lento, rápido, rápido.
  • Jugar a atrapar la pelota para principiantes. Siéntate frente a tu hijo y haz rodar las maracas de un lado a otro. Intenta que choquen para que tu hijo pueda escuchar el sonido.
  • Exacerba el sonido. Invita a tu niño a dar pequeños pasos de puntillas, moviendo suavemente una maraca para que emita un sonido tranquilo. A continuación, da grandes pasos como si fueras un monstruo y mueve rápido una maraca para hacer un sonido fuerte. 

Cascabeles y pulseras de cascabeles

¿Buscas un instrumento que pueda seguir el ritmo de un niño pequeño o de un párvulo en movimiento? Los cascabeles y las pulseras de cascabeles son fáciles de agarrar y llevar. El Anillo de cascabeles con mango de madera es dos instrumentos en uno, y también se puede utilizar como micrófono durante los juegos figurados. 

3 maneras de jugar con instrumentos de cascabel:

  • Jugar al escondite. Haz que tu hijo cierre los ojos y los mantenga cerrados. Agita el cascabel en algún lugar de la habitación y pídele que señale de dónde procede el ruido. Con niños en edad preescolar, puedes intentar esconderte en otra habitación y agitar el cascabel para que sigan el ruido y te encuentren. Turnaos para cambiar entre el que se esconde y el que busca. 
  • Caminar, correr, brincar y saltar. A los niños más pequeños, colócales la pulsera de cascabeles en la muñeca o el tobillo y deja que experimenten cómo sus movimientos naturales pueden crear sonidos. Coloca el anillo a un niño mayor o en edad preescolar e invítale a andar, correr y saltar. Señala cómo cambia el sonido en función de cómo se mueve. Por ejemplo: «Cuando caminas, el ritmo es lento y cuando corres, es rápido».
  • Explorar los movimientos grandes y pequeños. Anima a tu hijo a sujetar el instrumento con cascabeles y a hacer pequeños movimientos rápidos con la mano. A continuación, pídele que realice movimientos más grandes y con mayor alcance, con todo el brazo. Señala cómo cambia el sonido. Para hacerlo más atractivo visualmente, ata el Pañuelo ligero y translúcido al instrumento para que pueda ver, además de oír, el movimiento.  

Campanas para palmas

Con un juego de campañas para palmas puedes presentar a tu hijo en el concepto de una escala musical sencilla. Las Campanas pentatónicas para palmas incorporan cinco notas sencillas que suenan armoniosas se toquen como se toquen. Cada campana de colores se puede extraer de la base de madera, lo que permite a tu hijo llevar consigo su sonido favorito 

3 maneras de jugar con las campanas para palmas:

  • Introducir una escala musical. Anima a tu hijo a tocar las campanas en orden, utilizando palabras como «más bajo» y «más alto» Los párvulos pueden enfrentarse al reto de reorganizar las campanas. Por ejemplo, pueden volver a ordenar de más alto a más bajo un juego que está desordenado.
  • Jugar a las parejas. Toca una campana e invita a tu niño a tocar la misma. A continuación, intenta tocar la campana dos veces e invita a tu hijo a hacer lo mismo. Una vez que seáis capaces de seguir instrucciones de un paso («toca la campana»), plantéate trabajar con instrucciones de dos pasos: «Toca la campana con la mano y luego con el pie».
  • Observar los patrones. Utiliza nombres de colores al tocar cada campana para ayudar a tu hijo a desarrollar asociaciones entre colores y sonidos. Con dos campanas, puedes presentar un sencillo patrón de colores A-B, como rojo, azul, rojo, azul. A continuación, puedes introducir un patrón A-B-B, como verde, amarillo, amarillo, verde, amarillo, amarillo. Por último, añade un tercer color para obtener un patrón A-B-B-C: verde, amarillo, amarillo, azul, verde, amarillo, amarillo, azul. Puede que los niños pequeños aún no consigan imitar los patrones, pero el simple hecho de reconocer cómo suenan es uno de los fundamentos tanto de la música como de las matemáticas.

Acordeones

El acordeón, un instrumento de la misma familia que la concertina o la armónica, puede ayudar a tu hijo a practicar la coordinación de las manos para tocar música. El diseño exclusivo del Acordeón simplificado de Lovevery ayuda a tu niño a agarrar firmemente el instrumento para que pueda comprimirlo y expandirlo. Ten en cuenta que aún pueden ser necesarios varios intentos, o incluso sesiones de juego, hasta que consiga que emitir sonidos con el acordeón sin ayuda. Invita a tu hijo a sujetar el acordeón de una forma que le resulte cómoda. Si le cuesta producir sonidos, enséñale a apretar y extender el instrumento agarrándolo por las asas.

3 maneras de jugar con el acordeón:

  • Arriba, a los lados, abajo. Sugiere a tu niño que intente tocar el acordeón sujetándolo por encima de la cabeza, cerca del suelo o colgándolo de una mano. De este modo, el niño puede agarrar el instrumento de distintas maneras para descubrir qué le resulta más cómodo. 
  • Toca el acordeón en equipo. Prueba a sujetar un extremo y haz que tu hijo tire y empuje del otro para que el acordeón se estire a lo largo de su cuerpo. Esto animará a tu niño a practicar llevando las manos hacia y a través de la línea media, una línea imaginaria que va desde la mitad de la cabeza hasta los pies. Cruzar la línea media es una habilidad que utilizará a la hora de escribir y atar los zapatos. 
  • Practica la respiración consciente. Enséñale a inhalar al expandir el acordeón y a exhalar al comprimirlo. Centrarse en adaptar la respiración al movimiento puede ayudarle a explorar las primeras habilidades de plena atención.

Flautas de pan

Tocar la flauta requiere concentración y un control deliberado de la respiración. Se trata de habilidades útiles para todo, desde la música a los deportes organizados, pasando por la gestión de las grandes emociones. La Flauta de pan con tiras de colores tiene cinco orificios diferentes, cada uno con una pequeña lengüeta de color que se abre cuando el niño sopla con éxito por la parte superior de la flauta. Esta ayuda visual indica al niño la fuerza con la que debe soplar para tocar una nota.  

3 maneras de jugar con la flauta de pan:

  • Cantar por los agujeros de la flauta de pan. Soplar es una habilidad sorprendentemente avanzada que los niños pequeños todavía pueden estar desarrollando. Mientras tanto, puedes sugerir a tu niño que cante por los agujeros de la flauta de pan como si fuera un kazoo. Esto puede ayudar a tu niño a empezar a entender cómo sujetar la flauta de pan y a apuntar a cada nota individualmente.
  • Aprender a soplar la flauta. Cuando tu hijo esté preparado, anímale a respirar hondo antes de soplar la flauta de pan, inspirando por la nariz y espirando por la boca. Explícale que así es como debe respirar para tocar las notas en el instrumento. 
  • Experimentar con el flujo de aire. Para ayudar a tu hijo a relacionar el sonido que produce la flauta con el aire que fluye por la parte superior de cada orificio, anímelo a tapar diferentes orificios con los dedos. Puedes preguntarle: «¿Salió algún sonido entonces? ¿Por qué no?». 

Metrónomo

El metrónomo ayuda a marcar el compás o el ritmo, un concepto musical fundamental que produce un ritmo y organiza los sonidos instrumentales en una canción. El Metrónomo animal de Lovevery tiene ocho ajustes de ritmo diferentes, cada uno representado por un animal. Por ejemplo, el caracol tiene un ritmo lento (40 pulsaciones por minuto) y el guepardo tiene un ritmo rápido (208 pulsaciones por minuto).

3 maneras de jugar con el metrónomo:

  • Aprender los fundamentos del ritmo. Pide a tu hijo que elija su animal favorito del Metrónomo animal de Lovevery. Pregúntale: «¿Ese animal se mueve rápido o despacio?» Gira el dial hasta la imagen del animal y haz que tu hijo salte o aplauda al ritmo que marca. 
  • Cantar una canción favorita a ritmos diferentes. ¿A qué velocidad puedes cantar «Las Ruedas del Autobús»?  Elige una velocidad, ajusta el metrónomo y golpea las rodillas al compás. Intenta cantar la canción favorita de tu hijo a ese ritmo. Repite el ejercicio con otros ajustes del metrónomo. 
  • Limpiar al ritmo del compás. Al final de una sesión de juego, pon el metrónomo a una velocidad lenta y reta a tu hijo a seguir el ritmo. A continuación, aumenta el ritmo y anímale a cambiar la velocidad de limpieza. 

Joy Marilie Jackson, consultora en educación artística, comparte más formas de crear un entorno rico en música:

Más información sobre las investigaciones

Forgeard, M., Winner, E., Norton, A., y Schlaug, G. (2008). Practicing a musical instrument in childhood is associated with enhanced verbal ability and nonverbal reasoning (Practicar un instrumento musical en la infancia se asocia a una mejora de la capacidad verbal y del razonamiento no verbal). PLoS One3(10), e3566.

Holst-Wolf, J. M., Yeh, I. L., y Konczak, J. (2016). Development of proprioceptive acuity in typically developing children: normative data on forearm position sense (Desarrollo de la agudeza propioceptiva en niños con desarrollo típico: datos normativos sobre el sentido de la posición del antebrazo). Frontiers in Human Neuroscience10, 436.

Zentner, M., & Eerola, T. (2010). Rhythmic engagement with music in infancy (Participación rítmica con la música en la infancia). Actas de la Academia Nacional de Ciencias107(13), 5768-5773.

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